Venganzas femeninas (II) · Confesiones

El marido, en su lecho de muerte, llama a su mujer.

Con voz ronca y ya débil, le dice:
  • Muy bien, llegó mi hora, pero antes quiero hacerte una confesión.
  • No, no, tranquilo, tu no debes hacer ningún esfuerzo.

  • Pero, mujer, es preciso.- insiste el marido.
    • Es preciso morir en paz.
    • Te quiero confesar algo.
  • Está bien, está bien. ¡Habla!

  • He tenido relaciones con tu hermana, tu mamá y tu mejor amiga.
  • Lo sé, lo sé...

    • Acercándose a su mejilla le da un beso y le susurra:
¡¡¡Por eso te envenené, hijo de puta!!!

Tags QEV: venganzas femeninas

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