Un jóven que acaba de terminar sus estudios de Medicina, decide hacer un viaje solitario para celebrarlo. - Llega a un pequeño pueblo donde para echar gasolina, pero la estación está vacía. Pulsa el claxon pero nadie aparece. Al cabo de un buen rato aparece un niño que le dice:- Señor, nadie le vá a atender. Ayer se murió la hija del dueño y están todos en el velatorio.
Como no tiene ni una gota de combustible decide ir al velatorio a ver si consigue que le llenen el depósito. Cuando llega donde estaba organizado el velatorio, saluda al padre de la difunta y por curiosidad se acerca al ataud, y al observarla le dice al padre:
- Mire, soy médico, su hija no ha muerto está en estado catatónico, que aparentemente lo parece, pero no ha muerto.
El padre le pregunta completamente nervioso. - ¿Qué se puede hacer? -
El joven doctor, le explica que existe una posibilidad remota de que vuelva a despertarse, provocándola una sensación fuerte.
El doctor le dice al hombre. - ¿su hija tenía novio? -
Extrañado por la pregunta, le dice que - sí - y que se encuentra allí.
- Bien, entonces que la saquen de la caja, la lleven a una cama y que la haga el amor.
El padre dispone para que se haga lo que el doctor ha dicho, aunque con sus reticencias lógicas y le pide que se quede para que compruebe por sí mismo el “resultado”.
Después de una hora en la habitación, se abre la puerta y aparece. ¡la muchacha viva!
Todos festejan el hecho con alegría, e idean unos festejos a los que invitan al doctor. Éste, se disculpa alegando que ha de ir a visitar a un familiar que se encuentra enfermo. Le cargan de gasolina el depósito, si bien les promete que de regreso, se pasará por el pueblo.
- ...
Después de 15 días, decide regresar y pasar por el pueblo a ver qué tal se encuentra la muchacha.
Llega a la gasolinera y se repite la situación de la primera vez, nadie le atiende y tras tocar igualmente el claxon, aparece el muchacho que estaba allí cuidando el negocio.
Nada más verle, sale corriendo y le dice:
- Menos mal que ha vuelto Doctor! Hace 10 días murió Don Zoilo, el padre de la muchacha que Vd. salvó y ya le ha dado por culo la mitad del pueblo. ¡Y sigue sin resucitar!
Moraleja:

¡LA MISMA MEDICINA NO SIRVE PARA TODOS!
¡No te automediques, ni aconsejes medicamentos!