Estaba sentado el otro día delante de mi ordenador cuando me acordé que tenía que llamar por teléfono a un compañero. Descolgué el auricular y marqué el número de memoria. Me contestó un tipo con muy mal humor diciendo: - ¿Qué quiere?.
- Hola, ¿podría hablar con Juan?, dije amablemente.
- Te has equivocado, gilipollas, me respondió y acto seguido colgó.
No daba crédito a lo que me estaba ocurriendo. Cogí mi agenda para buscar el número de mi compañero (no penséis mal) y comprobé que, efectivamente, me había equivocado.
Pero como aún recordaba el número "erróneo" que había marcado anteriormente, decidí volver a llamar a aquel tipo y cuando me cogió el teléfono no esperé a que contestase y le dije:
- Eres un hijoputa, y colgué rápidamente.

- Eres un hijoputa.
- Hola, le llamo del departamento de ventas de Timofónica para ver si conoce nuestro servicio de identificación de llamadas.
- No me dijo el tío grosero, y me colgó el teléfono.
- Rápidamente lo volví a llamar y le dije: Eres un hijoputa.
- "¡Eh, oiga!, ¡que estaba yo esperando!, ¡no puede hacer eso!".
Justo en ese momento vi un letrero de "SE VENDE" en el cristal de atrás del Golf.
Lógicamente anoté el número y me fui a buscar otra plaza de aparcamiento. A los dos o tres días, vi en mi agenda el número del "hijoputa" y me acordé que había anotado el numero del tipo del Golf. Inmediatamente le llamé y le dije:
Buenos días. ¿Es usted el dueño del Golf GTI negro que se vende? - Sí, yo mismo
- ¿Podría decirme donde puedo ver el coche?
- Sí, por supuesto. Yo vivo en la calle de Don Ramón de la Cruz esquina con Montesa, es un bloque amarillo y el coche esta aparcado justo enfrente de la casa"
- ¿Cómo se llama usted?
- Enrique Juárez
- ¿Que hora sería la mejor para encontrarme con usted y discutir los detalles de la operación, Enrique?
- Pues yo suelo estar en casa por las noches.
- ¿Puedo decirle algo, Enrique?
- Si, claro
- Enrique, eres un hijoputa de la hostia, y colgué el teléfono.
a pensar en serio sobre como resolver este problemilla y al cabo
de un par de whiskies se me ocurrió algo. Primero llamé al "hijoputa I":
- "Dígame"
- "Hola hijoputa" - pero esta vez no colgué. - "¿Estas ahí todavía, verdad, cabrón?"
- "Si, hijoputa".
- "Deja ya de llamarme o ..."
- "Noooooo".
- "Si supiera quien eres te rompía la boca", me dijo.
- "Me llamo Enrique Juárez y si tienes cojones vienes a buscarme.
- Vivo en la calle Don Ramón de la Cruz esquina Montesa, en un bloque amarillo, justo en la puerta donde hay aparcado un Golf GTI negro, so hijoputa"
- "¡¡¡Ahora mismo voy para allá!!! Tu sí que eres un hijoputa y ya puedes ir rezando todo lo que sepas. Te voy a majar a hostias"
- "¿Si?. ¡Que miedo me das, hijoputa!" y colgué el teléfono.

- "Dígame"
- "Hola hijoputa" y no colgué.
- "Como te pille algún día..."
- "¿Que me vas a hacer, hijoputa?"
- "Te voy a patear las tripas, pedazo de cabrón"
- "¿Sí?, pues a ver si es verdad, hijoputa. Ahora mismo voy hacia tu casa" y colgué.
Luego hice otra llamada rápida a "Punt de mira" (programa de sucesos del canal 9) y les dije que iba a haber una pelea de pandillas en la calle Don Ramón de la Cruz esquina Montesa.
Y entonces me monté en mi coche y me fui para allá a toda leche. Te juro que es una experiencia que nunca olvidaré. La mayor pelea que he visto en mi vida. Hasta los cámaras de Canal 9 se llevaron lo suyo.
En fin, después de esto espero que cuando te llame por teléfono me contestes en tono amable. "Ya sabes, no es bueno que yo me irrite."
Comentario: la verdad es que a veces te darían ganas de tal vez aplicar esta venganza.Tags QEV: humor, vendetta, venganza
Comentarios
Espero no encontrarme con nadie así, aunque yo normalmente no sería tan maleducada con alguien que se equivocara de número.