¿Cómo te vigila tu jefe?


Cámaras de vídeo, Internet, correo electrónico... La tecnología puede convertir la oficina en un Gran hermano. ¿Dónde está el límite? ¿Hasta dónde puede llegar el afán vigilante de la empresa? La tecnología ha abierto un sinfín de posibilidades. Desde el ‘monitoreo’ de los movimientos informáticos hasta la instalación de sistemas GPS en el coche. Controlar al empleado nunca fue más fácil.

El semanario Stern destapó recientemente el caso Lidl en Alemania: la cadena de supermercados había instalado cámaras para vigilar a sus empleados. Los detalles ponen los pelos de punta: a primera hora del lunes, un equipo de detectives llegaba a la filial que ‘tocara’ esa semana e instalaba entre cinco y diez cámaras antes de la llegada de los trabajadores. El objetivo declarado era el de evitar el robo por parte de los clientes. Pero, en realidad, observaban a los trabajadores, la frecuencia de sus visitas al baño y sus conversaciones. Todo quedaba registrado.

  1. ¿Pueden grabarme? Pueden, aunque no indiscriminadamente y siempre que haya habido un aviso previo y personal a cada trabajador. La empresa puede, por ejemplo, instalar cámaras que vigilen la actividad en la caja, «pero en ningún caso se permite la captación de imágenes en zonas de descanso o conversaciones privadas».

  2. ¿Pueden controlar lo que veo en internet o mi correo? El pasado septiembre, el Tribunal Supremo dictó una resolución importante que podría sentar jurisprudencia. Se afirmaba que las empresas no pueden controlar los ordenadores si previamente no han advertido al trabajador de su ‘espionaje’. El caso resulta paradigmático; resumámoslo: un ordenador en una empresa comienza a fallar y se llama a un técnico. Éste descubre que la causa es un virus y, entre los archivos temporales de Internet, encuentra páginas de contenido pornográfico. La compañía decide guardarlos en una memoria USB y ponerlos bajo la custodia de un notario. El trabajador no sabe nada de este proceso ni tampoco de un ulterior acceso a su disco duro. J. A. P. C., siglas del trabajador en cuestión, fue despedido y recurrió su caso hasta llegar al Tribunal Supremo.

  3. ¿El que avisa no es traidor? Entonces, ¿en ningún caso puede el empresario monitorizar el correo o Internet? Falso. Sí puede, siempre y cuando lo avise con anterioridad y, en su caso, se pacten las reglas de uso y de control con el comité de empresa, si lo hubiera.

  4. ¿Puede la empresa contratar a un detective privado? Puede. De hecho, es habitual en el caso de bajas por enfermedad.

  5. ¿Y también escuchar mis conversaciones telefónicas? No, en ningún caso. Como mucho, la empresa puede tener acceso al registro de llamadas siempre y cuando el teléfono sea suyo. Su capacidad de control del número personal se restringe a decidir si permite el uso del móvil privado en la oficina o no. Si el móvil es de la empresa, ésta puede verificar que las llamadas realizadas no sean de índole personal.

  6. ¿Y... si me instalan un GPS en el coche? En algunos sectores, sí se puede. En España, la geolocalización de flotas se utiliza para controlar a los trabajadores en profesiones como transportistas, conductores de ambulancia o taxi... Siempre que se informe al trabajador de que se está realizando ese control, sus resultados servirán como prueba.

  7. ¿La papelera es privada? En ningún caso puede la compañía rebuscar en la papelera para obtener documentos comprometedores. Lo que cada uno arroja a la basura es parte de su intimidad y no es legal registrarlo.

  8. ¿Y qué pasa con el ordenador portátil? Hay también sentencias al respecto, como aquella dictada el 10 de abril de 2003 por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid que recoge que: «La medida de retirar al trabajador el ordenador portátil, propiedad de la empresa, y proceder, con su oposición y sin su presencia, a verificar su contenido resulta una medida adecuada al existir razonables sospechas de la comisión de graves irregularidades». Se tuvo en cuenta en ese caso, además, que el trabajador podría hacer desaparecer las ‘pruebas’, de seguir el portátil en su poder. Se puede, por ello, retirar el dispositivo y proceder a su análisis.

  9. ¿Pueden revisar mis casillas? Pueden, pero el trabajador debe estar siempre presente. Además, deben acompañarlo dos representantes de la empresa. Es uno de los casos más habituales en los tribunales. Además, en algunos casos, la empresa puede instalar detectores de metal a la salida o registrar el bolso o la mochila de sus empleados: siempre y cuando exista el consentimiento del trabajador y sea él mismo quien muestre su interior. El trabajador sólo se puede negar si tal medida no se encuentra en la normativa de la empresa. En caso de que rechace el registro, sólo correspondería a la Policía el poder de obligarlo; claro, que nadie puede retenerlo en las instalaciones de la empresa hasta que ésta llegue.

  10. ¿Pueden hacerme preguntas sobre mi vida privada? Una de las normas que los sindicatos denuncian en el caso de Lidl es la que impide que haya parejas o relaciones familiares entre trabajadores de un mismo centro. Pero ¿qué puede hacer la empresa para averiguarlo? Las preguntas de índole personal y privado quedan excluidas por ley. Por ejemplo, si en una entrevista de trabajo le preguntan a una futura trabajadora que si quiere tener hijos, puede decir que no y quedarse embarazada a los tres meses. En ningún caso se pueden tomar medidas sancionadoras, aunque en ocasiones la empresa ha querido aludir a una violación de la buena fe contractual. Lo mismo ocurre con los exámenes médicos: a un bombero se le puede hacer una prueba médica y es determinante a la hora de conseguir un puesto de trabajo; pero no ocurre lo mismo con un oficinista.

    Sólo existe una excepción en este sentido, y son las llamadas `presas de tendencia´–y que están obligadas a identificarse como tales. En determinados puestos de trabajo se puede preguntar al trabajador por su ideología o su religión, siempre que ésta esté directamente relacionada con su puesto de trabajo: a un informático nunca, porque hará su trabajo independientemente de sus creencias. Pero sí, por ejemplo, al editorialista que vaya a desempeñar su función en un periódico.

Algunas webcams de lugares de trabajo colgadas en internet.

  • Izquierda) Un salón de peluquería en Nakagawa, Japón. Transmisión en directo de 8:00 a 20:00, hora japonesa.
  • Derecha) ¿Un lugar original donde poner una webcam en una oficina? En frente de la máquina de agua.


Fuente: xlsemanal.com

Comentario: ojo, te vigilan!!!

Tags QEV: vigila, gran hermano, trabajo

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